martes, 31 de diciembre de 2013

Ya no me miran tus ojos

Ya no me miran tus ojos
ni me encienden tus besos.
Ya no me guían mis pasos
por el madurar de tu cuerpo.
Ya tu cintura no guarda
las esquinas de mi cielo.


Ya tu recuerdo no adorna
la comisura de mis labios,
ni me miras sonriendo
desde el balcón cuando paso.

Ya no me susurras poemas
ni escuchas en mi corazón tus latidos.
Ya tus dedos no levantan,
poco a poco, mi vestido.


Ya no te encuentro dormido
en ninguna de mis lunas.
Ni me cubren tus mareas,
cuando me encuentro desnuda.

Ya se secó el estanque
donde durmió nuestra infancia.
Ya beso las ranas sin miedo
a que prometan amarme.


lunes, 30 de diciembre de 2013

Regreso a los infiernos

Dejo atrás las palabras
que hacia ti me llevaron.
Vuelvo a ese respirar incierto,
a las sábanas rasgando mi piel,
a esas noches de raso.


En el sinsentido
de este regreso a los infiernos,
albergo tu recuerdo
en cada trozo de mi carne.
Te veo en mis espejos rotos,
piel de luna menguante,
besos con la ausencia del calor
de caminar con los pies descalzos.


Imposible dejar de amar,
desgranar mi alma en nuevos versos.
Ya no cabe volver a soñar,
dejar de despertar
al amparo de otra árida espera.
Guardo tu mirada
envuelta en aroma de tinta seca,
tu cintura enganchada a mi alma,
tu boca en mi boca, deshecha.


domingo, 29 de diciembre de 2013

No me visten tus besos.


No me visten tus besos
ni me desnudan tus manos.
No me acarician tus ojos
ni me susurran tus labios.
Nada de lo que escondes
recorrerá distancias.
No dibujarás con tus dedos
mi cuerpo enredado en tu cama.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Tinieblas.



Tinieblas
El mundo se deshace en pedazos,
me pierdo en el devenir de las noches vacías,
de la orfandad de tus brazos.
En esta nada
sin tu boca enredada en mi cuerpo,
en este morir tuyo en otros besos...
En la sinrazón de tu recuerdo.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Mis sueños

Tu aliento
me da alas,
me da vida,
llena mi piel de atardeceres rojos.
Tu boca
me abarca,
me cubre de versos,
me llama pero no me nombra.
Tus manos,
temblando me moldean,
me visten,
me dibujan,
con su calidez, me mojan.
Tus silencios de lluvia
me arrastran,
me elevan,
me abren costuras.
Mis sueños
resbalan sobre mi almohada,  
están hechos de ti,   
se esconden entre mis piernas
para hacer de mis horas, arena.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Whisky.


En un hotel sin nombre,
whisky con etiqueta,
noche larga, casi eterna,
espeso silencio,
agónica espera.

Sucumbo entre cuatro paredes
a nombres, promesas,
antiguos amantes,
romances envueltos en  niebla.

Vacía de espacio, tiempo y memoria,
pongo punto final a esta historia
amarga y dolorosa,
como un trago en ayunas.

Breve y amarga
como en las noches de fuego,
el brillar de la luna.
Deshecha y anegada en deseo,
como esas noches
en las que nunca fui tuya.


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Déjame.

Déjame que haga de nuestros cuerpos
el único templo en el que cobijarme.
Que nuestros deseos más ocultos
se transformen en pecados.
Déjame que convierta en versos
la locura de besarte,
de abrazar mis labios
a tu carne,
de no desear otro tiempo,
sino más vida para amarte.


martes, 24 de diciembre de 2013

Veneno

Veneno en mi cuerpo.
Febril caminar por mis piernas
para morir en tu boca.
Veneno que da vida,
lengua afilada y húmeda
que hace temblar,
que, sin hablar, grita.
Veneno que arrebata
todo sentir,
que enardece toda calma.
Veneno que te alimenta
y, a la vez, te mata.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Me besaste más allá de mis labios

Del roce de tu piel
no me queda nada...
Ni del sublime placer
de entretener mis sentidos,
ni ese esperar amanecer
en mi pecho,
tras el vértigo, dormido...

De las noches
en las que se encontraron
mi desnudez y tu saliva,
apenas queda ni un hálito de vida...

De aquellos momentos
en los que tu sensual norte
descansó al final de mis piernas,
en los que tus caricias fueron eternas,
no queda ni un recuerdo...

De aquellas tardes
en las que me besaste más allá de mis labios,
no retengo ni un instante.
Tan solo la realidad de un sueño,
del que fuiste el único dueño.
Ni siquiera pude dejar mi adiós de carmín,
manchando tu espejo.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Abrazarte y morir mis sueños


Abrazarte y
dejar atrás lo que fui.
Olvidar que vendí mi alma
a cuerpos sobre sábanas frías,
que vomité cada noche tu recuerdo,
y encerré mi piel dormida
bajo la llave de todas mis vidas.
Abrazarte y morir mis sueños,
encontrar, que entre tus brazos,
mi mundo queda pequeño
y en él no tiene más cabida
que tu desnudo amanecer cuando suspiras.
Abrazarte y medir tu cuerpo abierto
al candente resistir de mis caderas...
Encontrar en tu baño de placer y silencio
ese volver a nacer, cada vez que te siento.


sábado, 21 de diciembre de 2013

Volar sin alas


Dejarme caer sobre la almohada,
perder el aliento...
Renunciar a no ser nada
sin tu apasionado transitar sobre mi espalda.
Sentir que tu boca detiene cualquier tiempo,
que mi carne cede,
que ya no hay lugar para más besos.
Tener la certeza de que ya no queda nada
que no sea impregnar mi piel,
hacerme vivir, volar sin alas.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Entre tu espalda y mi pecho


Si me llenas de besos, no de dudas,
mis carnes se abrirán,
cobrarán vida,
no volveré a creer en ningún dios
y aun así, alcanzaré la tierra prometida.
Si al mirar empapas mi alma,
renunciaré a encontrar mi norte,
permaneceré en el tímido espacio
que forma tu deseo y su desorden.
Si al abrazarme
te enredas en las letras de mi nombre,
me acercaré a tus oídos
y borraré todas las letras,
sin distancia ni tiempo
entre tu espalda y mi pecho.
Si al respirar junto a mi boca
me falta aliento,
encontraré otros lugares
olvidados en el tiempo,
donde reposar unos instantes
para besarte de nuevo. 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Desarmar los silencios

Hacer de mi cuerpo tu cuerpo,
dejar de ser para acabar sintiendo.
Convertir la noche
pasión sin medidas,
romper soledades,
confundir nuestras almas...
Olvidar la que hay mañana,
que la ciudad duerme...
Beberte, beberme,
desarmar los silencios...
Tocar el cielo.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Desandando caminos

Guardo para esta travesía todos mis momentos.
Dejo atrás mundos en los que no tengo cabida,
espejos que se rompen al paso de mi alma,
del reflejo de tus miedos y de mi sombra perdida.

Caminaré por calles vacías
y venderé por treinta monedas
el transcurrir sin ti de todas mis vidas.
Ya no regresaré a esas miradas
que robaron besos pero quitaron sonrisas,
quiero nadar en tu mar de hierba,
encontrar tus ojos en mis ojos...
y que el susurrar de tus manos me pierda
porque acariciarte  merezca alegría.

Que cuando se interrumpa mi sueño de amarte
te encuentre a mi lado dormido,
la piel limitando recuerdos
y tu boca, siempre tu boca,
en mis entrañas, desandando caminos.

martes, 17 de diciembre de 2013

A veces los días


A veces los días
se cosen con retales de vida.
Es entonces cuando volamos sin alas,
encendemos hogueras
y somos valientes
para quemar viejas cartas.
A veces los días se vuelven encuentros,
cuadros pintados y libros abiertos.
Arañan distancias,
devuelven sonrisas
y nos dejan trozos de piel en los dedos.
A veces los días son de alguien,
que en la nada se encuentra.
Huelen a piel,
tienen nombre,
y hacen de un cuerpo, 
una linea sobre el horizonte.
A veces los días no existen.
Son esa húmeda gruta,
dedos ajenos que descubren misterios,
son carne y liquido manjar,
sensual locura.
A veces los días no acaban.
El sueño los transforma en eternos,
simplemente reposan en nuestra almohada
a la espera de ser,
antes de que los arrastre el tiempo.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Me envuelvo en tu aroma

Cansada de enfrentarme a tu imagen con silencios,
me encierro para adentrarme
en el deseo de las veredas inciertas.
Abro de par en par mis ventanas,
me envuelvo en tu aroma
y me hundo en ti
en líquida memoria.
Aunque me abrace a la nada,
todo lo que me envuelve
confunde tu ausencia y mis entrañas.
Tu no estar me arrastra
a todo lo que lleva tu nombre,
mientras tu recuerdo resbala
por las marcas que tu desnudez dejó sobre mi espalda.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Creer que el mundo es perfecto



Encontrar el tiempo,
acortar distancias,
y caer en el vértigo de probar tu carne.
Ver, en todas las marcas
que me dejó la vida,
el bálsamo de tu saliva como cura.
Saber que preciso sostener
todos los momentos;
embriagarme de ti,
no saciarme con cada intento.
Tu cuerpo en el mio,
volver a creer que el mundo es perfecto.


sábado, 14 de diciembre de 2013

Rociar la madrugada

Después de ti, el silencio.
No volver a rociar la madrugada
con el tibio calor de tu aliento.
Encontrar en cada esquina la nada,
enredarme en dejar de ser,
vender a trozos mi alma,
y mentirme con el rozar de mis dedos.

Después de ti, lo abstracto.
Ni aroma,
ni piel,
ni pañuelos de seda atando latidos,
ni el sabor amargo de esa noche que acaba.

Después de ti, la locura de vivirte.
Hacer de mi sonrisa un paso de baile,
sentir en tu despertar que mi cuerpo arde
y mi carne envuelta en tu aroma,
es la condena de no dejar de soñarte.


viernes, 13 de diciembre de 2013

Amar sin reglas




Soy el temblor que turba tu sueño,
la mano que guarda una caricia,
un atardecer lluvioso,
el sol que se inclina sobre tu horizonte.

Soy el ritual de todas tus noches,
ese volver tarde arrastrando las horas,
la pasión tras el miedo,
el engañar a tu descanso sin reproches.

Soy la carne que despierta a tu llamada,
el aliento que en tu pecho
te hace latir,
la mejor forma de morir,
el hielo que se convierte en llama.

Soy la lucha que interrumpe tu recreo,
el amar sin reglas,
ese cuerpo que en tus labios,
derrama su cadencia.
Soy los besos que se visten de negro, 
el  rio que desborda su cauce,
la liquida libertad que me convierte en tu cárcel.


jueves, 12 de diciembre de 2013

Qué mareas arrastran tu cuerpo

Dime qué se esconde tras cada uno de tus sueños,
en cada botella arrojada al mar,
en tus verdades rociadas de silencios,
en las paginas pegadas de tu memoria.
Qué mareas arrastran tu cuerpo,
de qué manantiales bebes
después de cada travesía por tus desiertos.
Dime qué labios abrieron cada noche tu cintura,
qué lenguas borraron todos los instantes,
qué manos te acariciaron y alejaron el invierno,
qué caderas pintaron de color negro tus besos.
Dime qué te hizo temblar como una hoja,
qué conjuro bebiste de otros pechos,
qué momentos cubriste de cuero,
cuántas veces, morir te hizo ser eterno.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Manjar de noche y luna



Saber qué se siente
al beberte sorbo a sorbo.
Conocer qué se esconde
más allá de tu figura,
líquido manjar de noche y luna.
Empaparme de ti,
de ese descansar en tu pecho,
con el agónico brillar de mis estrellas
como único lecho.

martes, 10 de diciembre de 2013

Llega a mí.

Llega a mí
para hacer temblar mi mundo,
para llenarme
y hacerme olvidar
que no hay más huida
que la que acaba
cuando mis labios te rozan,
y en el infierno de tu carne,
sin poder evitarlo,
me fundo.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Marco fronteras.


Marco fronteras,
escribo tu piel con el roce de mis labios,
y encierro el mundo que me alimenta
entre las yemas de mis dedos
y la palma de mis manos.

Me reconozco en ti,
en los pasos que no dimos,
en esa oscuridad que me ciega,
en ese tiempo perdido
cuando no estás a mi lado.

Vibro al sentir el peso de tu cuerpo
deshaciendo mis costuras,
eligiendo los rincones
en los que mi desesperación
se confunde con la tuya.

Te acompaño en este placer compartido,
en ese formar olas en mi cintura,
en mi oculto deseo
de cubrir tu piel con mi pintura.




domingo, 8 de diciembre de 2013

Herida

Herida.
La carne abierta, el dolor en mi alma,
sangrando por todas mis vidas.
Esperando el momento de enterrar tu traición
y borrar el veneno que dejaron tus labios, 
de olvidar que aquel mar en que nadé, 
acabó convertido en un charco.
Herida.
Fuera de toda razón y de cualquier tiempo,
conjurando tu nunca jamás 
con cada viaje a todas las carnes,
y bebiendo el licor de mis sueños
con la pasión que derroché al amarte.
Herida.
Dejando caer mi ropa con tenaz melancolía,
enredando los suspiros de mi pecho
en amanecer de leche y miel, de lluvia y prisas.
Robando a ese no morir en tus besos
el sensual rozar mi dolor con una sonrisa.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Prisionera de tus pecados

Acerca de mi cuerpo y mis sentidos,
de ese reposar en tu pecho
y hacer de tus recodos
mi único camino.
Acerca de mis momentos de fuego,
tus labios abrigando mi cuello,
en cada despertar bañada en ti como delirio.
Acerca de encontrarme desnuda,
tu mirada, mi ropa,
de sentirme prisionera de tus pecados,
y vivir la líquida urgencia
que rebosan tus manos.



viernes, 6 de diciembre de 2013

Creciste en mis manos

Creciste en mis manos,
cobrando vida mientras te escurrías entre mis dedos,
susurré a tu oído todos mis pecados
y, como los besos que desnudan el alma,
fuiste eterno. 
Dormiste bajo mi piel y te amé
hecho caricias, rozando silencios.
Te cobijé, convertido en sal,
bajo mis sábanas blancas,
mientras tu aroma inundaba mi espalda y mi madrugada.
Dibujaste estrellas de fuego sobre mi pecho
que murieron tras ser canción, silencio y versos.
Atravesaste todos mis espejos
y a tu lado abandoné lluvias, soledad e invierno.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Me inclino hacia todos tus cuerpos.


Me inclino hacia todos tus cuerpos,
me abandono en todos tus brazos,
me desnudo en todos tus sueños.

Te pronuncio en todos los nombres,
y te surco con mi lengua
en la piel de todos los hombres.

Le digo a mis manos que,
aunque rodeen otro cuello,
imaginen que es al final de tu espalda,
dónde temblorosas alzan el vuelo.

Le susurro a mi pecho
que alimente todos los deseos,
en un vano intento
por imaginar
que sacia el hambre de tu lecho.

Le pido a mi boca
que se ahoge en todos los labios,
que arrase todos los vientres,
que siempre recuerde
que nada es como
sentir
tus caricias llenando mi invierno.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Arder mi alma


Encontrarte en un despertar sin paisajes,
en este temido rincón
donde habitan las sombras...
Con mis dedos,
tocar a tientas tus labios,
seducir los miedos que no nombras.
Bajar lentamente mi mano
y esparcir sobre tu piel
el suave rozar
en que arderán tus pecados.
Con pasión,
marcar a fuego tus caderas,
y convertir tu eterno esperar en frío acero.
Arder mi alma,
romper la escalera que lleva al cielo.
Mirar y morir en tus ojos,
bajar al infierno.


martes, 3 de diciembre de 2013

Deja que te ilumine la luz de la lumbre

Deja que te ilumine la luz de la lumbre
en estas horas de invierno,
que hundir tus manos en mi pelo
sea lo único que las inunde.
Llena todos los días de diciembre
de este desconsuelo
que es abandonarme a la espera
de que salten en pedazos todos tus miedos.
Deja que por fin te arropen mis silencios,
te dé vida mi pecho,
y el huracán de mi boca en tus labios
se transforme en tu único aliento.
Abarca con tus brazos el mundo
que esconde la sed de mis caderas
de descansar sobre ti,
y, mientras cae la nieve,
desdibuja con tus labios
el deseo que guardan para ti, todas mis primaveras.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Dejar de ser eterna


Dejar de ser eterna.
Tocar con mis manos
la manzana que morderá tu boca.
Amanecer pegada a tu despertar,
con tu calor como única ropa.
Ser un oasis
para tus travesías por el desierto,
leer en tus ojos
el poemario de mi deseo como único acierto.
Volver en cada sorbo,
hecha liquido espeso que acaricia tus labios.
Enredarme en los papeles que pierdes,
amarte sin descanso, de lunes a viernes.
De nuevo, rezar de rodillas,
sin fe y sin evangelios,
mis dedos sobre tus costuras,
dejando con tiento
un pedazo de alma en cada suspiro.
Convertir lo sublime en un instante,
dejarte morir en mi pecho sin documentos,
y arder en la hoguera de tus miedos
al saber que vives en mis labios sin nombrarte.
Caminar en ti con los pies descalzos,
cerrar tus heridas con cada uno de mis pasos
y volver al columpio de mi infancia,
cada vez que descanse en tus brazos.